Confía en tu matrona

En nuestra sociedad asociamos el embarazo con un estado de felicidad, alegría,…incluso lo podemos escuchar definido como “estado de buena esperanza”. Esto ocurre cuando pensamos en el embarazo como proceso ajeno, cuando lo imaginamos con los demás, pero si estamos hablando de nuestro propio embarazo… probablemente la definición del mismo cambiase y empezaríamos a utilizar términos como miedos, preocupaciones, inseguridades, ansiedades,…
La idea de la maternidad está idealizada, y pocas veces una mujer embarazada se encuentra durante todo el embarazo en un proceso ideal, existen una serie de cambios tantos físicos como psicológicos que suponen un esfuerzo de adaptación por parte de la mujer.
El proceso de maternidad es un continuo, y va variando durante los diferentes trimestres del embarazo; durante el primer trimestre aparecen los sentimientos ambivalentes por la nueva maternidad y las modificaciones en el estilo de vida que se van a llevar a cabo, las preocupaciones están más relacionadas con la salud del bebé y el miedo a un aborto y a malformaciones.
En el segundo trimestre se produce el mejor ajuste emocional, lo ideal sería que el vínculo afectivo estuviese presente en este trimestre, y si no empezar a trabajarlo, puesto que es el momento en el que la madre tiene una mejor vivencia del embarazo, el comienzo de la percepción de los movimientos fetales facilita la creación de este vínculo, pudiendo hacer partícipe del mismo al padre.
En el tercer trimestre aparecen los miedos relativos al parto y a la salud del recién nacido. Se acerca el proceso del parto, el final del embarazo empieza a ser más inminente y son multitud de dudas las que surgen a la mujer, “¿cómo será el bebe? ¿Cómo será el parto?“¿Soportaré el dolor de las contracciones?” Y es aquí en este trimestre cuando los miedos al dolor afloran, puesto que en nuestra cultura el proceso de parto está íntimamente relacionado con el concepto de dolor. Es aquí cuando la mujer empieza a plantearse si epidural si o epidural no, donde acudir a parir, parto en casa o parto hospitalario, elección del hospital…
Todos estos procesos pueden generar ansiedad, miedos e inquietudes en la nueva madre, que muchas veces lo afronta en soledad o en compañía de su pareja pero con una falta de información.
En la era de la comunicación e información en la que vivimos, es fácil acceder a información a través de internet, pero… es veraz? Podemos confiar en aquello que nos cuentan a raíz de experiencias personales? Obviamente no, no se puede generalizar con las mujeres y mucho menos con el embarazo, cada gestación es única, incluso una, mujer cambia de necesidades en cada gestación, puesto que no es solo la madre sino la interacción con el bebe lo que modifica las necesidades en el embarazo y es que cada niño precisa de cuidados distintos durante la gestación.
Es por eso que es importante que cuentes con una matrona de referencia, que te acompañe en el embarazo, parto y  postparto, que resuelva tus dudas y te ayude a pasar por todos los procesos de la forma más satisfactoria posible, cada embarazo es único y debes disfrutarlo como tal. La matrona es el profesional de referencia, formado para poder dar cuidados a la mujer embarazada y para empoderarla. CONFÍA EN TU MATRONA y tendrás un embarazo más seguro y disfrutarás de él.

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