SEXUALIDAD

La sexualidad y su ejercicio por parte de nuestra especie forman parte de la vivencia de las relaciones interpersonales como un todo indisoluble de la personalidad de cada individuo, y que facilita no sólo la reproducción, sino también la intercomunicación, el divertimento entre adultos y el mantenimiento de las relaciones afectivas entre las personas.
La sexualidad es un fenómeno humano de extraordinaria complejidad, influido por diversos factores:
• Factores fisicobiológicos y fisiológicos
• Factores psicológicos, relacionados todos ellos con la educación recibida en la primera infancia y los primeros años de juventud.
• Factores culturales, familiares, sociales y personales.
En el ser humano existe un área muy estrecha entre el área emocional y la sexualidad; este vínculo es muy profundo y no puede ser desligado con facilidad, lo que quiere decir que las emociones influirán en la sexualidad y viceversa.
La mujer vivirá la sexualidad dependiendo de las experiencias sexuales previas, de la percepción de su figura y los cambios que experimenta, del grado de intimidad y complicidad con su pareja, del estrés físico o psicológico derivado de problemas familiares o laborales.

Los modelos tradicionales de Masters y Johnson y Kaplan sobre el ciclo de la respuesta sexual humana están siendo sustituidos por modelos de respuesta sexual basados en las relaciones íntimas que tienen en cuenta otros factores. El ciclo tradicional esboza una secuencia lineal de acontecimientos: deseo, excitación, meseta de gran excitación y liberación (orgasmo), posibles orgasmos repetidos y resolución. Sin embargo, el ciclo de respuesta sexual en las mujeres es complejo y hay acontecimientos, que no siempre se producen en una secuencia previsible, como suele suceder en los hombres.
Desde el punto de vista sistémico, los componentes fisiológicos de la respuesta sexual femenina están mediados por el aumento de actividad del sistema nervioso autónomo, y consisten en taquicardia, enrojecimiento cutáneo y lubricación vaginal.
La duración de cada fase varía en cada persona, y también en una misma persona en diferentes momentos de la vida, y las fases también pueden superponerse. Además, el estado de excitación subjetiva se autoevalúa de forma cognitiva. Las mujeres consideran la idoneidad de ser sexual en una situación concreta, y evalúan se seguridad.
Por lo que es necesario atender a las demandas de las mujeres en relación a su sexualidad, dependiendo de en qué momento se encuentren y entendiendo la individualidad de cada una. No existen terapias cerradas, y se debe ir más allá a la hora de plantear una vivencia satisfactoria de la sexualidad, puesto que se relaciona con muchos otros aspectos de la vida y es imposible desligarla de ellos, como por ejemplo la educación.
En mi opinión, en la sexualidad queda mucho por descubrir, y hay que empezar a educar a nuestros hijos en una vida sexual sana, que no se base en prohibiciones o miedos ( embarazo no deseado, ETS,…) sino en una vida sexual de la que disfruten con plenitud, sin roles establecidos que les dificulte su autonomía.
Se nos otorgan roles distintos a los hombres y a las mujeres en relación a la sexualidad, muchos de esos roles se están intentado cambiar, pero esos cambios equivalen a una mayor satisfacción en la vida sexual?, y realmente asistimos a una transformación de la sexualidad por género?sexualidad

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